Subtítulos en tus videos: Guía WCAG 1.2.2 para web accesible

El criterio WCAG 1.2.2, conocido como «Subtítulos (grabado)», es fundamental para garantizar que los videos pregrabados en tu sitio web sean accesibles para todos. Su objetivo principal es asegurar que las personas sordas o con dificultades auditivas puedan acceder y comprender el contenido auditivo de cualquier medio sincronizado que publiques. En la práctica, esto significa proporcionar texto sincronizado para todo el audio pregrabado, permitiendo que un público más amplio disfrute de tus contenidos audiovisuales. Es un componente clave del Principio de Perceptibilidad de las WCAG, que busca que la información y los componentes de la interfaz de usuario se presenten a los usuarios de formas que puedan percibir.

¿Qué dice WCAG 1.2.2?

Este criterio establece que se deben proporcionar subtítulos para todo el contenido de audio pregrabado en medios sincronizados, a menos que el medio sea una alternativa textual y esté claramente etiquetado como tal. Los subtítulos van más allá de transcribir simplemente el diálogo; deben incluir la identificación de quién está hablando y cualquier información no verbal importante transmitida por el sonido, como efectos de sonido significativos. Por ejemplo, si hay una explosión o una música ambiental particular que añade contexto a la escena, esto también debe ser subtitulado. La intención detrás de este criterio es permitir que las personas sordas o con problemas de audición puedan seguir completamente las presentaciones multimedia sincronizadas, accediendo a toda la información que se transmite a través de la pista de audio. Es importante destacar que los subtítulos no son necesarios si el medio sincronizado es, en sí mismo, una presentación alternativa de información que ya está disponible en texto en la página web y no añade contenido nuevo.

Cómo implementarlo paso a paso

Implementar subtítulos accesibles en tus videos es un paso esencial. Aquí las técnicas principales:

  • Subtítulos abiertos (G93): Son parte permanente del video y siempre están visibles. Se usan cuando no se necesita la opción de desactivarlos, garantizando que el mensaje textual sea inherente a la experiencia visual.
  • Subtítulos cerrados (G87): Permiten al usuario activarlos o desactivarlos, ofreciendo flexibilidad. Para implementarlos:
    • Con el elemento track en HTML5 (H95): La forma más común para videos web. Usas el <track> dentro de <video> para enlazar un archivo de subtítulos (ej. WebVTT).
      <video controls>
        <source src="mi-video.mp4" type="video/mp4">
        <track kind="captions" src="subtitulos.vtt" srclang="es" label="Español" default>
        Tu navegador no soporta videos HTML5.
      </video>

      Aquí, kind="captions" identifica el tipo, src apunta al archivo WebVTT, y label es el nombre visible para el usuario.

    • Flujos de texto sincronizados con SMIL (SM11 y SM12): SMIL (Synchronized Multimedia Integration Language) permite coordinar texto con medios en presentaciones multimedia más elaboradas, a través de archivos que dictan la aparición de los subtítulos. Esto es más común con reproductores que lo soportan específicamente.
    • Usando plataformas con soporte integrado: Muchas plataformas de video (YouTube, Vimeo) y sistemas de gestión de contenido facilitan la subida y sincronización de subtítulos, simplificando la tarea.

Errores comunes y cómo evitarlos

Evitar estos errores comunes te ayudará a mantener la accesibilidad de tus subtítulos:

  • Omitir diálogo o efectos de sonido importantes (F8): No transcribir solo el diálogo. Si un sonido ambiental o un efecto sonoro añaden significado (ej., «ding» de notificación, música de suspenso), deben estar en los subtítulos. Tus archivos deben ser exhaustivos.
  • No proveer subtítulos cuando el video añade información nueva (F75): Si el video contiene información que no está en el texto de la página, los subtítulos son obligatorios. No asumas que el texto basta si el video expande el contenido.
  • No etiquetar claramente un video como alternativa textual (F74): Si un video es solamente una versión alternativa de texto ya presente en la página, no necesita subtítulos por este criterio. Pero debe estar claramente etiquetado como «alternativa de video al texto» para informar al usuario y cumplir con el espíritu de accesibilidad.

Cómo testear que tu implementación es correcta

Verificar tus subtítulos es crucial.

  1. Funcionalidad: Activa y desactiva los subtítulos en varios navegadores y dispositivos.
  2. Precisión y exhaustividad: Asegúrate de que el texto coincida con el diálogo, incluyendo oradores y todos los efectos de sonido o información no verbal relevante.
  3. Sincronización: Los subtítulos deben aparecer y desaparecer en perfecta armonía con el audio.
  4. Legibilidad: El texto debe ser fácil de leer, con buen tamaño y contraste.
  5. Etiquetado (si aplica): Si es una alternativa textual, confirma que esté claramente indicada.

Conclusión

Garantizar que tus videos pregrabados incluyan subtítulos accesibles no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino un compromiso con la inclusión. Al seguir el criterio WCAG 1.2.2, abres tus contenidos a un público mucho más amplio, incluyendo a personas con discapacidad auditiva, y mejoras la experiencia para todos (¡quién no ha usado subtítulos en un lugar ruidoso o para aprender un idioma!). Implementar y verificar correctamente los subtítulos es un paso fundamental para crear un entorno digital más equitativo. Si necesitas ayuda para hacer tu sitio web completamente accesible, en itgrarte fundación estamos listos para acompañarte. ¡Visita nuestra sección de servicios en itgrarte.org/servicios/accesibilidad-web/ para más información!

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